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Termas para todos los gustos

Publicado: 06/02/2018

En Argentina, muchas provincias ofrecen aguas cálidas para dejar atrás el estrés. Los beneficios se combinan con rutinas saludables y diferentes paisajes para disfrutar.


Distenderse en un ambiente cálido trae muchos beneficios para la salud. En ese marco, los centros termales argentinos son lugares de relajación, bienestar, curación y cuidado personal que también invitan a desconectarse a través de las actividades recreativas locales.

La oferta en el país es amplia, con 20 provincias termales de distintas características.

Las termas tienen distintos orígenes: pueden ser volcánicos, como las del volcán Copahue (en Neuquén), o geotérmicos. Además, las propiedades del agua varían según la geografía y la composición del terreno de cada lugar.

Así, mientras más profundas sean, mayor va a ser su temperatura: las hay hipertermales (más de 40º C), mesotermales (de 30º C a 40º C), hipotermales (de 20º C a 30º C) y frías o atermales (menos de 20º C). Por otro lado, en su recorrido a través de las capas rocosas van recolectando minerales que resultan beneficiosos para el cuerpo.Y eso, sumado a los distintos tratamientos alternativos que agrega cada destino, forma un combo perfecto.

Todas las opciones
El mayor auge se percibe en Entre Ríos, donde fueron creados quince complejos en trece ciudades y localidades. Este fenómeno que arrastra multitudes hacia la provincia del sur mesopotámico se inició en 1994 con la apertura de las Termas de Federación y fue reforzada en noviembre de 2013, cuando fue inaugurado el Parque Termal de Villaguay. Las termas de Entre Ríos son ideales para las familias por sus parques acuáticos y diversas actividades recreativas.

 

En Copahue la temporada, que empezó en diciembre, se extiende hasta fines de abril. Entre mayo y noviembre, las aguas y barros terapéuticos de Copahue se pueden disfrutar en un spa de Neuquén capital.

Al pie de la Cordillera -a 17 km de Caviahue-, los baños en las lagunas de algas, barros y de los Callos brindan gran alivio. Agua y fango extraídos de la laguna Sulfurosa se utilizan en distintas terapias en cabinas individuales.Para las parejas, las termas con spa y tratamientos de aromaterapia en Cacheuta (Mendoza) son perfectas para disfrutar de a dos.

También las de Oberá (Misiones), en medio de la selva; las de Roque Sáenz Peña (Chaco);las de Epulafquen en Neuquén o las de Buenos Aires (Carhué). En estas últimas los baños termales se pueden tomar en las aguas saladas de la laguna Epecuén y en las piletas de todos los hoteles de la ciudad.

Los paseos tradicionales conducen hasta la periferia de la laguna, las ruinas de Villa Epecuén y el pueblo rural Rivera, donde se asentaron colonos judíos.

Termas de río hondo
 
Termas de Río Hondo (en Santiago del Estero), uno de los principales centros de este tipo en Sudamérica, es una verdadera ciudad termal: sus aguas cálidas salen hasta de las canillas en cualquier habitación de hotel, por lo que el relax está en todos lados.
 
Otras, como las de Reyes y las de Caimancito (Jujuy)Rosario de la Frontera (Salta), San Juan y San Luis, ofrecen descanso en medio de paisajes imponentes que se combinan con el turismo aventura y el ecoturismo.
 
En San Juan las Termas de Pismanta se encuentran a 182 kilómetros de la capital, cerca de Rodeo y Jáchal -donde es imperdible el Circuito Histórico de los Molinos Harineros-, las aguas bicarbonatadas, alcalinas y sódicas surgen de vertientes termales y se aplican para problemas de hígado, diabetes, reumatismo, gota, afecciones de la piel y respiratorias.Los monarcas del imperio incaico ya aprovechaban las bondades de estas aguas termales hace más de cinco siglos.
 
Las de Reyes afloran 19 km al norte de San Salvador de Jujuy, a 50° de temperatura. Son hípertermales, de baja salinidad, sulfatadas y bicarbonatadas sódicas y se aplican para estimular las defensas, eliminar toxinas y reactivar el metabolismo en reumáticos y alérgicos. Tienen alto poder analgésico, relajante, reconstituyente y calmante de dolores musculares y sedan el sistema nervioso.Por su parte, La Pampa, Tucumán y La Rioja prometen aguas relajantes en paisajes serenos para encontrar tranquilidad.
 
Y las de Fiambalá (en Catamarca, donde también hay fuentes termales en Tinogasta y la zona de Hualfin) están rodeadas de montañas, con piletas de piedra cordillerana y un entorno natural increíble.
 
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